Boquitas Pintadas en el Teatro San Martín de Buenos Aires

Fuerza, visión y excelencia en la puesta en escena y bailarines

(Por Valeria N. Bula)

Mujeres enamoradas, tangos, vals, audiciones radiales, el pueblo, el tren, hombres atormentados, clases sociales, cartas, años cuarenta, la juventud, la vejez, la enfermedad, la vida, la muerte, mujeres sin derechos ni espacio con derecho pero que se hacen espacio y siguen adelante, machismo, mujeres protagonistas, Nene, Mabel, la viuda, la sirvienta y la madre, Juan Carlos Etchepare, lo prohibido, el amor y los sentimientos que priman y se hacen valer y ver, cuando pueden y como pueden.

La versión de Boquitas Pintadas (escrita por Manuel Puig), de Oscar Araiz y Renata Schussheim bailado e interpretado por el Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín de Buenos Aires, dirigido por Andrea Chinetti, es brillante, muestra fuerza y una narración con profundidad de época que se apoya en las palabras de Puig y según reza el programa de la obra: “experimentan una transformación musical con reminiscencias a las viejas audiciones radiales y a la sonoridad del cine argentino de los años 30 y 40”.

De izquierda a derecha, Nene y sus dos hijos. Escenas del Baile de la Primavera. Ensayo de la Viuda con Carolina Capriati y Antonella Zanutto. Fotos: Instagram Ballet Teatro San Martín. @balletcontemporaneotsm.

La puesta en escena es espectacular y la interpretación de los bailarines se destaca por la fuerza interpretativa de los movimientos y el acento exacto entre movimiento y texto. El texto es narrado en voz en off grabado por Andrea Politti, Víctor Laplace, Pedro Segni, Mausi Martínez, Catalina Speroni, Alejandra Flechner, Alejandro Tantanian y Divina Gloria.

Los deseos subyacentes comienzan a correr y “lo prohibido a través del ocultamiento y la simulación: un doble juego que delinea la naturaleza de los personajes, a partir de esta idea se desarrolla el proyecto de llevar Boquitas Pintadas a escena”, se lee en el programa de la obra, que ya se había presentado en el San Martín en 1997.

Estas mujeres luchan por llevar adelante sus deseos de amor con una femineidad marcada en un medio mientras que abunda el machismo, con hombres atormentados y sin rumbo. Las protagonistas son las mujeres y su femeneidad a flor de piel, sus preocupaciones y deseos y en particular las de Nélida y Mabel, las dos enamoradas de Juan Carlos, encarnadas por dos talentosísimas bailarinas, Ivana Santaella (Nélida) y Fiorella Federico (Mabel), cuya fuerza y dinamismo traspasan la audiencia y cuentan las historias dejando al espectador hipnótico.

Foto: Ivana Santaella y Fiorella Federico. Fotos: Instagram Ballet Teatro San Martín. @balletcontemporaneotsm.

“Pobre Nélida Fernández de Massa…”, dice en una de las escenas en los comienzos de la obra, mientras que se ven a una mujer, Nélida, y dos hombres adultos con máscaras blancas, sus dos niños, “nadie me trata como trapo”, en seguida dos mujeres, interpretadas por hombres, con vestidos floreados bailan con pasos de clásico marcados, bailan mientras que se ponen en fila y todos se miran y bailan el vals. Nene es la reina de la primavera y se destaca con su vestido de miriñaque, la juventud y la flor de la vida.

Sábado 22 de septiembre se anuncia, la comisión de fiesta del club local organizó “Las tres épocas del Vals”, estas escenas se apoyan con videos en pantalla. Y “dos besos que al tiempo estallan, esas son nuestras dos almas”, marca el texto y enseguida se baila milonga y vals. Nélida Fernández y Etchepare, son “la fuerza del Amor”.

En la siguiente escena se ve al Policía del pueblo (David Millán) hablando solo y excitándose cuando piensa en las características de las tres mujeres protagonistas de la historia, se excita pero al mismo tiempo las denigra, el machismo sale a relucir. La historia se cuenta de manera efectiva y los pasajes del libro adonde baila la maestra de 18 años, un médico que opera y una enfermera, los tres bailan en torno a un practicable contando la narrativa de forma expresiva y contundente.

“Espíritu confeso provincia de Buenos Aires”. La maestra queda en enagua, los protagonistas se visten y se desvisten, las relaciones hombre y mujer en la década de los cuarenta, las mujeres enamoradas de hombres machistas, cartas eróticas, una chica se analiza así misma. Enseguida, se ve como el policía da un primer paso con la sirvienta, La Raba, interpretada por Lucía Bargados, y la seduce, termina la escena con el policía desvistiéndose.

Siguiente escena, tres mujeres se desvisten al unísono pero no todas están en el mismo sitio, cada una está en su casa y todas piensan en Juan Carlos. La maestra se da cuenta que Juan Carlos Etchepare no es bueno para ella y entonces se inclina por un estanciero inglés que la corteja. Pero no se pierde de coquetear con el policía que la pretende.

La escena de la Gitana tarotista interpretada por la talentosa Paula Ferraris, es hipnótica, la voz en off, la expresión de la bailarina sublime y enérgica,  esta escena en diálogo con Juan Carlos, Emiliano Pi Alvarez, es impresionante y potente. “Duerme hasta las 12”, se dice en una voz en off, la gitana le tira las cartas a Etchepare, se ríe a carcajadas exagerada con voz de fumadora incansable. Es magistral el recurso del practicable cuadrado inclinado haciendo de mesa mediadora de diálogo entre dos personas. Allí se dialoga, se hace y se deshace, se baila, se expresa, aparece esta mesa inclinada, allí pasan cosas. La gitana le predice su suerte, una escena que deja sin aliento, la bailarina, sublime, sensual y atlética.

Foto: Paula Ferraris y Emiliano Pi Alvarez. Fotos: Instagram Ballet Teatro San Martín. @balletcontemporaneotsm.

Las parejas bailan en la milonga, años cuarenta: el policía seduce a la sirvienta, abusa de ella, quiere ser el primero dice, las mujeres son tratadas como cosas y productos a ser utilizadas y descartadas, los hombres no aman a las mujeres, los hombres se aprovechan de las mujeres en esa sociedad machista escenificada en esos años cuarenta en un pueblo de la Provincia de Buenos Aires. Se juntan entre hombres y debaten las características de color, piel, color de ojos, depiladas, no depiladas, piel suave o piel no suave, si es virgen o no lo es, las miran como producto, el texto narra a los hombres como atormentados, perdidos, consumidos e insumidos en machismo adonde las mujeres no tienen lugar.

“¿Qué papel hemos estado desempeñando en el escenario de la vida?”, expresa una voz en off y los bailarines bailan en círculo y de repente una cinta de música comienza a rebobinarse como que la vida se repite una y otra vez, diferentes personajes, misma vida, mismos personajes de la escena, se repite y se repite, y cada vez la cinta rebobina y cada vez más rápido y más rápido, a máxima velocidad.

El policía cambia su cara y su diálogo según la clase social de la persona con la que está hablando, no mira o piensa igual de la sirvienta que de la Maestra, aunque para él en lo que son iguales es que son mujeres y por lo tanto, se siente con el derecho de abusarlas. Para demostrar la escena del abuso se escucha un ruido fuerte del paso de un tren y truenos mientras que con una pantalla adonde se pueden ver yuyos, el policía tira a la sirvienta al piso, y comienzan a tener relaciones, las botas saltan a un primer plano, la chica está al borde de la muerte.

Foto: Ivana Santaella y Emiliano Pi Alvarez. Fotos: Instagram Ballet Teatro San Martín. @balletcontemporaneotsm.

Nene que tuvo hijos con otro hombre con quien sí pudo casarse y formar su familia, que no es Juan Carlos, recibe a Mabel en su casa, hablan de Juan Carlos, el gran amor de Nene, ésta aprovecha a preguntarle como si no quiere la cosa de la vida de Juan Carlos, se utilizan nuevamente el recurso del practicable de la mesa inclinada cuadrada adonde hablan y discuten los personajes, la mesa inclinada del diálogo. Nene nunca se olvidó de Juan Carlos, ella lo quiere como él no la puede querer, ella se entregó a él completamente, nunca dejó de quererlo y le jura amor eterno. Escena final, la sirvienta quema las cartas…qué pasó, qué pasará?

La obra seguirá en escena todos los viernes, sábados y domingos de junio y hasta el 10 de julio de 2022 en la Sala Martín Coronado del Teatro San Martín, Corrientes 1530, las entradas se pueden sacar por Complejo Teatral de Buenos Aires.

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